Un sistema ERP conecta y automatiza procesos clave como finanzas, compras, fabricación y cadena de suministro. Las plataformas ERP modernas ahora usan agentes con tecnología de IA para conciliar datos, mostrar información y activar flujos de trabajo automatizados, lo que ayuda a las organizaciones a centralizar operaciones, agilizar decisiones y responder más rápido a los cambios.